Jueves 30 de octubre:
Como
todos los años (y este no podía ser menos), la salida en coche
preparada para las 9 se retrasó poco más de una hora y, tras recoger a
Sergio, nos dirigimos raudos a la autopista hacia Barcelona los
viajantes de siempre (Papá, Mamá, el primo friki y yo xD). No obstante,
este año contábamos igualmente con la honorable presencia del portátil
nuevo de Sergio ^^. Por segundo año, tuve el placer de conducir durante
las 5 horas de viaje con agradable música otaku de fondo. Paramos un
par de veces, para desayunar (un poco tarde) y para comer (mucho
después) y… agárrense a sus asientos, señores: ¡no nos perdimos para
llegar al hotel! *grita la audiencia llena de sorpresa* ¡Sí, sí,
llegamos directamente! ¿Será eso un indicio del cielo de que mi vida
está cambiando? xD
Estábamos cansados, así que al llegar, nos hicimos un huequecillo en las habitaciones, nos relajamos y luego salimos a dar una vuelta hacia el centro de Barcelona. Llegar fue una pequeña odisea, era muy curioso ver carteles como estos mientras nos desesperábamos por avanzar unos metros en el gran tráfico de las 8 de la tarde (sí, sí, elegimos un gran momento xD). El caso es que al final llegamos a la diagonal y paramos por la zona. Encontramos un restaurante de tapas seductor y decidimos cenar allí: ¡estaba de vicio todo! *_*
Tras
eso, volvimos pronto a la habitación: yo, a domir, que llevaba
despierta desde las 6 de la mañana y al día siguiente me tocaba lo
mismo; y mi primo a su portátil XD (pero antes nos tomamos todos juntos
un té mientras hablábamos de futuros espaciales).

Viernes 31 de octubre
Día elegido como “el del Cosplay de Neliel (2ª parte). La mala leche con la que me levanté el viernes y me enfrenté a la peluca despeinada no tiene nombre. Además, me había dejado el eyeliner negro, pero, gracias a una de esas casualidades de la vida influenciada por la empatía maternal, mi madre se había traído en el neceser, sin saberlo, un lápiz de ojos negro, así que no hubo problema. En breve (aunque tarde para lo previsto, para no cambiar de costumbres), nos dirigíamos a la Farga (y nos perdíamos en el proceso, para no perder tampoco la costumbre xDDD).
La verdad, llevar la máscara me dejó el cuello hecho polvo, pero fue genial repetir. Encontré un montón de Espadas de Bleach y otras cuantas Nells muy simpáticas. Pensé que ya no tendría el mismo impacto, pero me sacaron más fotos que el año pasado, si cabe O_O. No sé qué pensar de estar en tantas cámaras ajenas XD, pero es realmente halagador ^_~. Hablé con un montón de gente, tanto de los puestos de fanzines como de los frikis saloneros, y no me cansaré de decir que el Salón del Manga es un lugar formidable por las personas que va, sois todos unos máquinas ;D.
Aunque yo no estaba demasiado por la labor y quería seguir corriendo como una posesa de un lado a otro mirando stans (y buscando desesperadamente una figura de Lelouch para Isabel que me había pedido y no encontré X_X), hicimos una agradable pausa y comimos, antes de que toda la masa de otakus acudiera a los lugares de restauración, en el buffet chino del centro comercial. Luego volvimos al mogollón y seguimos con las compras y haciendo fotos.
Hubo un momento curioso cuando vi a un Mayuri muy bien hecho y me acerqué a sacarle una foto. Cuando se giró hacia mí, ¡resultó que era un conocido del Liceo! Y además el personaje le iba que ni pintado *_*, fue genial. También vi a Ariel que estaba divina con el vestido rosa *o*.
Más tarde, cuando salió del trabajo, me reuní con Ancode, mi Senpai de Bcn, y me alegré mucho de verle. Estuvimos mareando un buen rato por el Salón y hablando (por que el viernes todavía había sitio y se podía hablar xD).
Ya después, cansada de estar tantas horas de pie y con el cuello tieso, nos despedimos del Salón por el viernes y volvimos al hotel, donde también cenamos (y terminamos las botas del cosplay para el día siguiente, con un apaño cutre pero muy efectivo ^^).

Sábado 1 de Noviembre
Ya
nos temíamos eso… pero era un poco inevitable: el curro que me tuve que
hacer en el pelo para parecer “un poco más rubia” llevó tiempo… (y en
el hotel no dejaban desayunar antes de las 8&hellip
. ¿Resultado? ¡Tear
Grants(Mgk) entra en el Salón del Manga el sábado tras una hora de
“cola interminaaableee”!
Cuando llegué estaba nerviosa porque pensaba que no llegaba a tiempo de la quedada de Crossed Destinies, y estuve dando vueltas como un molinete por el stan de Norma sin ver a nadie X_X. Así que me propuse buscar a Clow y Lulú (y a los compañeros que venían de Alicante el sábado)… pero andar entre la marea de gente era algo previsiblemente complejo (y más con el báculo de las narices y los malditos tacones). Por suerte, como Tears no es muy conocida, no tuve que abortar mis rutas demasiadas veces para que me hicieran fotos, así que el trayecto fue tranquilo.
El
caso es que al final llegué a encontrarme con algunas personas que
buscaba (aunque muchas me quedé con las ganas de verlas, y eso que me
estuve fijando y moviendo para ver si me cruzaba con ellos). Vi a Kao,
que iba muy guapa, aunque fue un encuentro fugaz. Luego también, tras
un rollo raro de teléfono, encontré por fin a Chichiris_chica, en su
papel de Bella (y aunque ya le había visto el traje, siempre me
sorprende lo bonito que es
). Iba con Ariel, y fue interesante,
porque justo en ese momento, alguien me llamó…
¡Eran
Clow y Lulú! Siempre nos pasa lo mismo, nos encontramos cuando mi primo
y padres ya están fuera esperando para comer xD. Las camisetas de
Crossed Destinies molaban aún más de cerca *_* (y me dieron una tarjeta
de la web ^^). Iban con una Sakura que llevaba un traje precioso.
Estuvimos charlando un rato y, cuando me giré, Bella y Ariel habían
desaparecido O_O (ellas dicen que la que desapareció fui yo, pero no me
moví del sitio xD; misterios saloniles&hellip
.
Y
entonces llamó Ancode, así que avisé de que no me esperaran y me fui a
ver brevemente a mi Senpai, antes de salirme un rato. Como las
casualidades no existen, debió de ser Hitsuzen que uno de los amigos
del amigo de Ancode (que iba de rey de uno de los Zelda antiguos y le
confundían con Melchor xD) fuera un apasionado conocedor de Japón y me
recomendó muchos sitios para ver y rutas que hacer; así que en cuanto
tenga tiempo contactaré y recabaré más información
.
Finalmente, hice una pausa. Hubo un momento curioso: cuando estaba dispuesta a salir del salón, vino corriendo un tipo con una cámara réflex y me dijo “¡te he estado buscando por todo el Salón!” (recordé que le había visto en la cola), y yo “ah”. Y me hizo una foto, la verdad es que me halagó mucho, me dio una tarjeta de su web y me dijo cuándo iba a colgar las fotos (^^ y estoy ahí , ¡wee!).
Tras reponer fuerzas con un bocata, volvimos adentro, a seguir batallando; y me encontré de nuevo con Ancode, poco más tarde. Por la tarde me reconoció más gente ^^. Me pasé el resto del tiempo del salón hablando con mi Senpai y quejándome un poco de lo que estaba suponiendo para mí este curso. Siempre le doy la lata, pobre xD. Queda pendiente una visita a Barcelona para verle a él, cuando tenga tiempo (si es que ese día llega). Me dio un dibujo que me había hecho y también me ayudó a encontrar a Tetechin, ¡una fan de Sonic de quien leí un montón de fanfics, en mi época soniquera (esa época sigue vigente, aunque un poco apagada tras el fiasco de la historia del Sonic y La Hermandad Siniestra).
Al final, ya cansada de tanto andar y dar codazos para llegar a los stans, nos despedimos del Salón por este año y volvimos a descansar.
Por
la noche fuimos a un restaurante japonés, el Sushiito (que tenía en su
carta “Pollito-Ito” y “Pep-Iito”, y nos tuvo a mi primo y a mí
descojonándonos por un buen rato). Probé el Katsudon y me encantó,
¡estaba de muerte! *o* Pero de verdad, no había probado nada tan bueno
en mucho tiempo, así que ya sé una de las primeras cosas que haré al ir
a Japón
.

Domingo 2 de Noviembre:
El viaje llegaba a su fin (y yo debía volver a casa a hacer prácticas, leer lecturas de Sociolingüística, trabajos de grupo, exposiciones y demás fagocitadores de tiempo desmotivantes que caracterizan este primer cuatrimestre).
No osbtante, me desentendí de la conducción a la vuelta y me quedé atrás con mi primo, viendo las fotos del salón en su portátil y los 5 primeros capítulos de Toradora (¡qué serie más linda! *_*).
Al volver, Mau se puso muy contenta ^.^. Todos estábamos reventados, así que, antes de que me diera más pereza, deshice la maleta, dejé todas las bolsas de merchandising y demás en un rincón del cuarto y saqué la ropa de invierno (sí, yo soy así, cuando más cansada, más hiperactiva xD).
Y así acabó el fin de semana del Salón del Manga XIV, 2008.
Queda pendiente…